A mí la Creedence me gusta despeinada.

Dicen que la precisión de un péndulo no se atribuye a su rapidez, sino a su regularidad.Quizás por eso me sigue fascinando hoy la constancia como una de  las mejores virtudes y armas de doble filo.

Ya hace tiempo que vengo diciendo que Dios no es trinidad, sino un cuarteto. A pulmón en mano el amigo John Fogerty nos los grita en su oda a esa chiquita pagana, temazo que abre Pendulum. Un album que salió del horno a pesar de que las altas temperaturas que rodeaban las relaciones personales de los nenes casi lo echan a perder.
(Real como la vida misma para cualquiera de los que hayais pisado un local de ensayo, estudio o similares). Paganita, ven y dámelo todo, hazle honor a tu nombre.
Suavecito pero con un buen tirón para empezar, como un buen achuchón mañanero.

Lo bueno que tiene la Creedence -que por cierto es una de mis bandas favoritas- es que no importa qué temas te guste tararear, casi todos encajan en las bases de los anteriores.

Sailor’s Lament tiene ese puntito reconciliador con las normas. Yo me calzo mi guitarra, le meto al mismo riff durante sus casi cuatro minutillos, y como no soy negro pero tengo feeling, meto unos coracos y a desgarrar el corazón de los de la mar. Nada, no aguanto ese tema.
Por suerte, Tina Turner vuelve a invadir la garganta de John al continuar con Chameleon (bien colocada, señores, porque el disco bajaba que da gusto) Estás muerto si no se te mueve la caderita, pero los fogertianos sabeis que cuantas más calabazas les diesen las chicas, más ritmo tenían sus letras. En esta le mete a una zorra con doble cara, como casi todas menos mi madre, mis amigas, la hermana de un par y yo.

Vuelven las raíces. Con have you ever seen the rain se nos encoge de nuevo el estómago. Vuelve el sonido básico del porche al atardecer, el polvo que deja la carreta en el camino y el olor a pastel casero.
Un desgarro, aunque no lo parezca. La lluvia purificadora después de un caos. En mi caso, totalmente cierto. Esta canción sonó sin pausa durante las 24 peores horas de mi vida para camuflar el sonido del resto del mundo.

Las arañas blueseras vuelven a escalar por los canalones del (wish I could) Hideaway. Acompañado de un hammond a modo de capa protectora, desgarro soulero para otra pena, y es que cuando un amigo se va, algo se muere en el alma, or so they say, porque a mí los buenos no se me han ido nunca, sólo se mueven.
Born to move! Si ya lo dicen ellos! Estas trompetas nos devuelven el sonido creedence más masticable, dando paso a los solos de guitarra. Cortos pero intensos, como un polvazo entra la psicodelia jamonera que hace que la primera vez que todos escuchamos este tema esperemos la voz de vuelta y parece que tarda más que barry white en meterla en los suyos.

Hey tonight sigue en la línea de lo que nos gusta, y da paso al arrriming the cebolleta de it’s just a thought. Nada, permítanme que tire de lo mío, pero a mí la creedence me gusta despeinada.
AHI ESTA DE NUEVO! Charles y caja, más básicos que su puta madre, el acorde al aire y ZASCA! Moliiiiiiiiiiiiina!! Ya sé que es sólo rock and roll pero a mí me gusta.. Qué bien hecho está, coño! La pequeña Paris Hilton del pueblo, la Kelly Osbourne del condado. Vamos, la hija del sheriff, papa don’t preach. Si es que les gusta más a estos una descarriadilla que a mí el brillo de los morros de Brett Michaels y Lidia Lozano.

El rude awakening nº 2 os lo dejo a vosotros, y me lo contais a mí, hecho?

Yo me vuelvo a poner a mi John dándole al have you ever, que me recuerda el olor fresquito de hierba mojada y la calma posterior.
Por suerte para mí no fue lluvia sino maremoto lo que vino después. Cuando esté con un pie en la tumba y temerosa, no rezaré a Dios, sino a John Fogerty, aunque sea una chica pagana.

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ROCK’N’SHOWER

Yo lo sigo haciendo. Mientras me achicharro la piel desnuda hasta que sale vapor cuando salgo de la ducha, BERREO COMO SI LO FUERAN A PROHIBIR MAÑANA.

Las curvas son buenas, nuestros cuerpos hermosos y todos nosotros grandes estrellas en potencia, aunque sólo lo sepan en nuestra casa y las de al lado. Esa toalla nos hace más guapos y  el pelo mojado nos hace más sexies. Por eso, nueve de cada diez médicos recomiendan el uso diario del espejo como público, el secador como complemento de video musical, el cepillo como micrófono y las mejores muecas acompañadas de una buena sesión de vaho, desate y dramatismo para quitarle esto último al día a día.

Conclusión: Todos llevamos una pequeña estrella dentro. Algunos de rock (como los chicos de AlicanteCity2 ), otros de la cocina y la música incluso al mismo tiempo! (como Xabier Sickman), aquellos de las letras y las vísceras -no preguntéis…si no la conocéis es que no deberíais- (como Olga Catalán),  del porno, el cine, el dibujo (como Sandra Uve), de la música y su enseñanza (como Esther, de Musicart Sarrià ) y así cienes y cienes…

Desde aquí, un abrazo a mis vecinos, que soportan mis delirios de grandeza en la sala con mejor acústica que conozco: MI CUARTO DE BAÑO.

A todos los demás: ¡DADLE DURO! ¡DISFRUTAD!

P.D: Un buen tema para entrenar en el bañorrock es “Piece of my heart“, que además incluímos en el nuevo repertorio de la Colt 45 BAND, para que me dejéis en paz con la Janis de los cojones de una vez 😉

 

 

 

El hombre que de golpe meó la guía pantone.

Aún a día de hoy sigo recibiendo miradas de compasión. Pobrecita, es una chica y mira cómo va…

Estimados todos: Llevamos voluntariamente marcas que reflejan nuestra vida o sus muertes. La de aquellos que nos importan, la de aquellas canciones que nos han desgarrado un sentimiento, los brazos que no quedan cerca, las botas que nos llevan lejos, aquél viento donde la marea un día nos llevó y el puerto al que debemos recordar nunca volver, los números que forman nuestra ecuación perfecta, las cuerdas que nos sacan del fango -aunque me manejo bien con dos, seis nunca están de más- por profundo que sea, la hora a la que siempre debemos volver a casa.

Hogar es donde está el cariño. El rock and roll en las venas, aquella niña que creció a base de tiempo, no de palos, por mucho que la risa abrigue.

El  motor que nunca se parará, aunque tenga que arrancar a patada limpia, que para eso voy bien calzada.

Pediría que no se juzgue, pero en realidad pido esperanza para que aquellos que aún, a día de hoy, prejuzgan, nunca se den un ostiaco contra un arcoiris …por no saber ver los colores.

Lo siento en el Allman, brother…

…pero soy un midnight rider, tenga o no tenga ruedas o carretera.

Podría ver Los Renegados del Diablo una y mil veces y no cansarme nunca de ese comienzo.

Todo lo que empieza con una carretera y no tiene límite es bueno. Mi carretera personal me lleva a un destino que disfruto día a día, con muy buenas noticias en este último mes.

No hace falta estar enfadado para ser rockero. No hace falta mostrar rudeza para ser duro. No hace falta mostrar nada para demostrar algo. No hay sólo dos colores, pero sí dos opciones: hacer las cosas o bien, o MUY bien.

Yo opto por la segunda. Buenos días!

 

Estoy que me canto encima y destrozada.

Y no lo puedo evitar.

Lo he intentado todo, desde pensar que no es culpa de nadie, que las cosas no son siempre black o sabbath, que el tiempo lo cura todo y borrará las heridas de cada paso, que no tengo que avergonzarme porque las reglas las marca uno mismo en su vida…

Después he optado por la vía rápida – la highway to hell no, la otra, la highway star- y me he dichoo VENGA! MAS VOLUMEN, AUNQUE LLEGUE LA CUESTA ARRIBA!!!!

…pero nada…

y eso que me atusé el pelo cual Coverdale en un “Here’s a song foh ya! y ni Juanito Tempestad en sus mejores tiempos. Nada. El volumen no siempre lo arregla todo. He seguido sudando como una perra y he optado por  intentar que la cuesta arriba se suavizara con un 404 de Ram Jam. Iba bien, porque pensando, me he dicho que quizás llegase pronto hacia mi meta, y en cuanto me he mecido al ritmo de It’s all fot the love of rock and roll, casi CASI! me he perdonado… pero ni todas estas razones consiguen aliviar mi dolor.

El físico se me ha pasado al ponerme una tirita en cada talón, y el emocional al pensar que sigo siendo yo, aunque me haya quitado las botas para correr por la mañana.

Total, ha sido sólo una hora y dos cuestas, joder. Nadie me ha visto sin las Sendra y Rocky llevaba converse nomejodas!

(Para que me entendáis: La gata con botas sería algo así como Poison, los Crüe, Alice, Ratt… Y la perra con botas sería Skynyrd, Healey, Winters, Bonamassa, Moore, Collins. Resumiendo: el rock calienta, el blues enciende. La mezcla es dinamita, y lo que tienen en común al fin y al cabo es que ambos son un animal y llevan botas. Como yo.)

 

 

Por la SENDRA de la vida

COLT 45 BAND @ Heartbreak Hotel Benidorm

Señores, estamos grabando un DISCAZO. Me voy a dormir.

ALL ABOARD! COLT 45 BAND entra al estudio

Bienvenidos de nuevo a casa.

Esta vez en abierto, sin censuras y sin bragas. ¿miedo a qué?

Me llevo a la banda al estudio a grabar canciones de otros. Las mías están en una de mis botas, el problema es que nunca me las quito.